Que una persiana motorizada deje de responder no significa que el motor esté muerto. De hecho, en muchos avisos que atendemos en Pamplona el fallo es más sencillo —y más barato— de lo que el cliente temía. Vamos por orden, de lo más probable a lo menos.
1. El mando o el pulsador
Es la causa número uno. Si la persiana va por mando a distancia, prueba con una pila nueva: un mando con la pila baja emite señal débil o directamente no emite. Si va por pulsador de pared y solo funciona una dirección (sube pero no baja, o al revés), suele ser el pulsador el que falla, no el motor.
2. Los finales de carrera
El motor tiene unos topes que le dicen dónde parar arriba y abajo. Si se descolocan, la persiana puede quedarse a medias o negarse a moverse en un sentido. Reajustar los finales de carrera es una intervención rápida que no requiere cambiar nada.
3. El condensador del motor
Cuando el motor "zumba" pero no mueve la persiana, muchas veces es el condensador de arranque, una pieza económica dentro del motor. Cambiarlo cuesta bastante menos que un motor nuevo y devuelve la fuerza al conjunto.
4. El motor
Solo cuando se descartan las causas anteriores pensamos en sustituir el motor. Por eso comprobamos siempre lo sencillo primero: no tiene sentido cambiarte un motor de 100 € si el problema era una pila o un condensador.
¿Qué puedes revisar tú?
Cambia la pila del mando, comprueba que no ha saltado el diferencial y prueba el pulsador en las dos direcciones. Lo que no debes hacer es insistir con el mando si el motor zumba forzándolo: podrías quemar el condensador o el bobinado. Si con lo anterior no arranca, llámanos y lo diagnosticamos.